El ‘Cielo de Salamanca’, un gran desconocido

Con el objetivo de difundir su patrimonio y profundizar en su conocimiento, la Universidad de Salamanca pone en marcha la exposición ‘El Cielo de Salamanca. Arte y astronomía en la bóveda de la antigua Biblioteca Universitaria’

Con el objetivo de difundir su patrimonio y profundizar en su conocimiento, la Universidad de Salamanca pone en marcha la exposición ‘El Cielo de Salamanca. Arte y astronomía en la bóveda de la antigua Biblioteca Universitaria’, sobre uno de los principales iconos del Estudio salmantino, bautizado así en 1951 por el catedrático de Historia del Arte Rafael Laínez Alcalá.

El rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero; el vicerrector de Política Académica y Participación Social, Enrique Cabero, y uno de los dos comisarios de la muestra, José María Martínez Frías, asistieron a la presentación de una propuesta cultural, comisariada también por Cirilo Flórez, que sintoniza con uno de los objetivos estratégicos de la conmemoración del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, el de la puesta en valor de su valioso patrimonio.

‘El Cielo de Salamanca. Arte y astronomía en la bóveda de la antigua Biblioteca Universitaria’ aspira a cumplir con el objetivo de evocar e ilustrar un brillante pasado en un momento en el que surge una sorprendente obra pictórica, en la década de 1480, llamada a convertirse en el simbólico gozne que facilita el cierre de un periodo y la apertura de otro: cuando la cátedra de Astrología adquirió un relevante protagonismo, actuando como puente entre la tradición medieval y el desarrollo de la ciencia renacentista en la misma Universidad de Salamanca.

La muestra se desarrolla en tres salas situadas en el Patio de Escuelas Menores, lo que permitirá la contemplación de la obra conservada, su interpretación y análisis junto al desglose de los planetas que componen ‘El Cielo de Salamanca’.

La exposición, que podrá visitarse hasta el próximo 13 de mayo, se ha concebido también para el recreo de la vista al contemplar este conjunto pictórico, entre mitológico y astronómico, y la posibilidad de fijar la mirada hacia cada una de las figuras que lo componen.

El impacto visual de estas imágenes fue resaltado ya de inmediato por el profesor del Estudio salmantino Lucio Marineo a fines del siglo XV al considerar que eran valoradas “con el mayor gusto que pueda caber por parte de los que las miran”. Se pretende ahora evocar aquella misma sensación para que el visitante pueda sentir al finalizar su recorrido por la exposición cómo, ajustándose a la expresión de nuestro Romancero, “el Cielo en la tierra cabe”.

El pasado mes de noviembre, José María Martínez Frías presentaba una reedición de su libro ‘El Cielo de Salamanca. La bóveda de la Antigua Biblioteca Universitaria’, una ampliación del trabajo del propio autor editado por Ediciones Universidad de Salamanca bajo el mismo título en el año 2006. Martínez Frías incorporaba un capítulo específico sobre las sinopias, los dibujos previos realizados por Gallego antes de lanzarse a la plasmación definitiva de su obra, y sobre los detalles técnicos y estilísticos de una bóveda de la que solo nos ha llegado una tercera parte de sus aproximadamente 400 metros cuadrados de superficie original.

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