Histórica y gélida Madrugada en Salamanca

Por primera vez en la historia de la Semana Santa de la ciudad, La Piedad salió desde el Convento de San Esteban junto a los otros tres titulares en una madrugada gélida.

La Madrugada 2018 en Salamanca será recordada por ser la primera en que Nuestra Señora de los Dolores “La Piedad” salió en procesión desde el convento de San Esteban en lugar de partir desde la SIB Catedral. De este modo, la imagen de Salvador Carmona acompañó a Jesús de la Pasión, al Cristo de la Buena Muerte y a La Esperanza desde Los Dominicos, para realizar una estación de penitencia marcada por las bajísimas temperaturas en una noche gélida como hace tiempo no se recuerda.

La tarde del Jueves Santo estuvo protagonizada por la Hermandad del Vía Crucis, que recorrió un año más las calles del Barrio de San Bernardo antes de pisar el centro de la ciudad, arropada por numeroso público. En el tramo final de su recorrido, el paso de Nuestro Padre Jesús del Vía Crucis tuvo que ser protegido por un plástico para evitar daños en la imagen a causa de la lluvia caída.

Por su parte, la Seráfica Hermandad recortó su recorrido para evitar males mayores debido a la previsión de lluvia que existía durante las horas finales de su procesión. De este modo, y tras una decisión acertadísima, los cuatro pasos de la citada hermandad entraron en las RRMM Úrsulas justo cuando las primeras gotas de lluvia caían sobre Salamanca.

La nota negativa la puso la Hermandad de Amor y Paz que no pudo llevar a cabo su procesión por las inclemencias meteorológicas y tuvo que conformarse con un sencillo acto a las puertas de la Iglesia del Arrabal ante numerosos fieles que se habían congregado allí para ver la salida del Cristo del Amor y la Paz y María Nuestra Madre.

 



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