¡Que todo el mundo sea rociero!

PAULA ZORITA

Ya lo dijo Juan Pablo II en su visita a la Aldea del Rocío allá por el año 1993: ¡Que todo el mundo sea rociero!, y ¿por qué no?. Más allá de los términos de Huelva o Sevilla también hay devoción por la Virgen del Rocío, y es que ella no distingue, acoge a todo el mundo por igual, y así hace también con la Hermandad del Rocío de Salamanca, que cada año hace su camino junto a Huelva y que durante el año disfruta de la Aldea, de sus tradiciones y cómo no, de su virgen.

Manuel y Angelines son marido y mujer y sienten a la Virgen del Rocío desde hace mucho tiempo y encabezan la representación de nuestra Hermandad salmantina. Se sienten unidos a Huelva, a Almonte y a esa Aldea, que tiene algo que atrapa a todo el que va. Allí se para el tiempo, incluso retrocedes… no hay asfalto, no hay señales de tráfico apenas… guarda la esencia de un pueblo de las películas del Oeste y de repente vives en el pasado sin echar de menos el presente y sin pensar en el futuro.

Es difícil explicar la devoción por una Virgen que no es la patrona de tu ciudad, que no es la que has visto desde que eres pequeño, pero es que, cuando te juntas en el camino con cualquiera de las Hermandades que sí que sienten esa devoción desde pequeños, su emoción te traspasa a ti también. Difícil explicar por qué se llenan los ojos de lágrimas en el Quema cuando el Simpecao (insignia que en las procesiones figura en la sección de cofradías de la Virgen) lo atraviesa y todos los hermanos le cantan… difícil explicar la sensación que se siente cuando llegas a la ‘pará’ (parada de descanso en el camino) de noche y la luz del Simpecao es lo único que alumbra entre los pinares mientras todo el mundo reza.

Los medios de comunicación se han encargado en muchos casos de ‘vender’ una imagen del Rocío de fiesta, bebida y ‘desenfreno’ en muchos casos. Pero el Rocío es algo más. Si no, ¿cómo se explican que desde todos los puntos de España, incluída Salamanca, se haga el camino?. El Rocío es fe, es aliento, es tomar fuerza para el resto del año y esperar a que llegue el Lunes de Pentecostés del siguiente para poder ver a la Blanca Paloma, rezarle y darle gracias.

La Hermandad del Rocío de Salamanca está presente cada año por estas fechas llegando mayo en la peregrinación del Rocío. Son pocos porque es difícil cuadrar fechas, pero son muchos el resto del año. Comparten su casa con la Hermandad de Gijón y conviven con ellos hasta que el jueves salen a hacer camino con Huelva. Entonces son un peregrino más y su devoción nada tiene que envidiar a la de los onubenses. Caminan para encontrarse el lunes de madrugada con su Virgen, esa que acoge a todos por igual, sean de Huelva o de Salamanca.

FOTOGRAFÍAS: Enviadas por Manuel, Pte. Hermandad del Rocío de Salamanca desde el comienzo del camino con Huelva, hasta la salida de la Blanca Paloma por la Aldea del Rocío. Nuestro más sentido agradecimiento.

 

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