Manuel Martín: ‘Lo mejor que ofrece Salamanca ahora mismo es una etapa universitaria inolvidable’

Se define a sí mismo como ‘inquieto y rebelde’… es sin duda lo que le ha lanzado a probar la experiencia de vivir fuera de España. Manuel Martín del Cañizo, natural de Salamanca, vive actualmente en Londres. Se formó en la Universidad de Salamanca obteniendo un graduado en Terapia Ocupacional, posteriormente un máster de oncología y cuidados paliativos y una titulación superior en Animación Sociocultural. Actualmente estudia un doctorado. Pertenece a esa generación que ha tenido que buscar trabajo fuera de nuestras fronteras, y que está ‘sobradamente preparada’.

Manuel, que desciende de familia de médicos, confiesa que ‘hasta que no consigue lo que quiere no para’, y asegura que siempre tuvo algo en la cabeza que le decía que tenía que vivir fuera de España una temporada. Ese ‘runrun’ ha hecho que ese lugar sea Reino Unido. Descubrió su vocación por la Terapia Ocupacional mientras realizaba sus prácticas de animación en Cruz Roja Salamanca mientras veía trabajar a la terapeuta, asegura que se ‘enamoró de ese trabajo’ y se decidió por él…

SBN: ¿Es así, Manuel?

MM: Sí, además viniendo de familia de médicos, al final siempre tienden al consejo de la rama sanitaria… yo por aquel entonces me negaba rotundamente a estudiar medicina, cosa que ahora, a veces me arrepiento de no haber hecho… pero mi madrina finalmente me animó a hacer Terapia Ocupacional pues ella trabaja mano a mano con ellos en su día a día como médico rehabilitador.

SBN: Y terminas la carrera… ¿Y qué ocurre, cuál era la situación para tu trabajo?

MM: Terminé en el 2014, fuimos la primera promoción de grado de la universidad de Salamanca. Cuando estás en la facultad todo es un sueño, salir, entrar, amigos, quedadas, diversión, sin darte cuenta de lo que se te viene encima cuando acabas la carrera.Y es entonces cuando el tiempo se detiene y te preguntas: ¿y ahora que?. Sales a la calle y ves el panorama, ofertas de trabajo ficticias, condiciones pésimas de trabajo, sueldos vergonzosos… ¡pero eso sí, muchas ganas de aprender! entonces te das cuenta de que España, mi España, no me va dar esa oportunidad, ese lujo, ahora no, en un futuro no lo sé y decides marchar.

SBN: ¿Qué te hizo decidirte a irte a vivir a otro país, tema trabajo, quizá algo más personal? Si fue relacionado con el trabajo, ibas con un trabajo asegurado o tenías que buscarlo una vez allí?

MM: En mi caso, fueron varias cosas, después de acabar el grado, decidí matricularme un master oficial de cara a hacer un doctorado y ser profesor universitario siguiendo el ejemplo de mi abuelo, mi padre, mis tíos, Durante el año estuve buscando trabajo para hacer algunas horas y sacar algún dinero pero no hubo suerte, también me llegaba información de mis compañeros de carrera que tenían serias dificultades y por otro lado, conocía gente en Reino Unido que me animaban a venirme y probar, total, volver siempre era una posibilidad.

SBN: Imagino que tomar esa decisión fue difícil, ¿o en tu caso no?

MM: Fue complicada, pues cuando decides irte y hacer las maletas, ya sabes perfectamente lo que vas a dejar atrás. Todavía recuerdo el momento en el que le dije a mi familia y amigos que me iba a Inglaterra porque necesitaba un cambio. Yo hablaba mucho con amigos y les preguntaba, de hecho un amigo de mi Erasmus estaba aquí trabajando y me ayudo mucho con todo, sobre todo tomar la decisión. También ayudó que hice un Erasmus, estuve un año viviendo en Portugal y fue una muy grata experiencia para mi, eso ayudo mucho a lanzarme.

SBN ¿Qué es lo que más te costó dejar atrás, aquí en Salamanca? ¿Cuánto tiempo llevas allí?

MM: Van a ser tres años ahora en julio. Me costó mucho dejar a mi familia, dejar atrás a mi abuela que actualmente tiene 93 años, desafortunadamente una de las personas de mi vida dejó este mundo cuando yo estaba aquí, con lo cual, separarte de tus seres queridos es complicado. Obviamente, al dejar Salamanca, sabía que me costaría, recuerdo el momento en el que salí de casa para ir a Madrid, recuerdo ese nudo en el estómago pensando… ¿y cuándo volveré? ¿cuándo volveré a veros?; parece una tontería, pero era una incertidumbre por entonces.

SBN: ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes recién llegado? ¿La primera persona que conociste?

MM: Yo llegué aquí con un grupo de 7 españoles, nos habíamos conocido haciendo las entrevistas en Madrid para trabajar en Edimburgo, en una empresa privada. Fue una historia un tanto rara, pues nosotros fuimos contratados como terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas y desempeñamos funciones que no eran de nuestra responsabilidad. Diciendo esto queda claro que no trabajamos para esa empresa de lo que fuimos contratados. El primer recuerdo que tengo es llegar los 8 llenos de ilusión y que nos recogiesen en el aeropuerto a base de gritos; parecía que había llegado alguien famoso (risas). Fue muy emocionante. La primera persona que conocí fue a mi amiga Candela, natural de Málaga, que actualmente se ha mudado a vivir a Londres y la vuelvo a tener cerca.

SBN: ¿Quién es ahora mismo tu principal apoyo allí?

MM: Pues he de confesar que tengo la suerte de tener muchos apoyos principales, pero mi compañero de piso, es como un hermano, de hecho es el hermano de mi mejor amiga, la cual la conocí en Salamanca mientras estudiaba enfermería. Naturales de Badajoz. Pero tengo la suerte de haber creado una gran familia, con gente española de todas las localidades y también muchos portugueses, con estos, al final somos primos hermanos. Bueno, la verdad es que yo hablo todos los días con mi madre, con mis tías… Me gusta… me gusta sentirlas cerca y es la manera más fácil, llamas por whatsapp, un facetime y te cuentas como ha ido el día, si estás bien, te escuchan, etc. De esta manera te sientes mas apoyado. Muchas veces cuando estas aquí solo es más complicado, pero a día de hoy con la tecnología moderna es fácil comunicarse.

SBN: ¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de todo aquello, la cultura es completamente diferente a la nuestra, las aficiones también, la forma de vida en definitiva es muy distinta…?

MM: Bueno, no sé, yo siempre he tenido la sensación desde que vivo aquí que los españoles somos muy bien vistos, les gustamos, supongo que será porque es España es un país adorado y envidiado pero a la vez criticado. A mi cada dos por tres me dicen que qué hago aquí con el buen tiempo que hace en España, también que como hago para seguir trabajando sin dormir la siesta (risas). Hay veces que pienso: esta gente se pensará que estamos todo el día con el traje de luces puesto y bailando flamenco… (risas). Bajo mi experiencia, la gente escocesa (viví en Edimburgo casi un año), encuentro que la gente es más amable, más educada y más abierta a conocer a la gente y relacionarse.

SBN: ¿Cómo defines a los ingleses o a la gente que has conocido allí?

MM: A los ingleses no sé cómo definirlos… diría que son muy suyos. No es malo y no es todo el mundo, pero en líneas generales, no tengo muchos amigos ingleses. En relación a la cultura, es una cultura europea pero ellos saben que los españoles sabemos vivir la vida de otra forma, yo sigo llevando o intentando llevar la misma vida que llevaba en España en relación a los horarios e intento salir y no entrar en casa, ellos no lo entienden. He de decir que Londres es diferente, pues en Londres puedes hacer lo que quieras las 24 horas del día.

SBN: ¿Cuál es la principal diferencia que encuentras entre el país donde te encuentras y nuestro país?

MM: Hablemos del tiempo… creo que no hace falta que diga que Londres no tiene un clima tropical. Aquí llueve prácticamente todas las semanas, no es tan exagerado como el tópico que hay sobre Inglaterra, llovía mas en Edimburgo.  En realidad, yo paso mas frío en Salamanca cuando voy que en Londres, será porque me he acostumbrado al frío de aquí. Pero la principal diferencia para mi, es la unidad familiar, veo que aquí eso no lo tienen, les da igual si su abuelo está ingresado que le dejan solo y ni se ocupan de él. Para mi, mis abuelos lo han sido todo y ahora mismo mi abuela lo es todo.

SBN: ¿Tienes unas mayores metas laborales u objetivos a largo plazo? Es decir, ¿te ves en aquel país por mucho más tiempo o te gustaría volver en algún momento?

MM: Pues a ver, evidentemente como a todo español en Londres, me gustaría volver en algun momento, laboralmente estoy muy bien ahora mismo pero… Pero no, no a cualquier precio, no voy a volver con un contrato de cinco horas semanales a cambio de 180€ al mes como lo que me han ofrecido unas semanas a atrás. Es España, es la España que estamos creando, la España que todo el mundo critica pero que todo el mundo adora, la España que es envidiada por su calidad de vida, la España que nadie entiende, con sus disputas, con su corrupción. Esa España que entre lo que se debe y lo que se roba, no tiene para dar más, y es así como invierte en formación para luego dejarnos marchar.

SBN: ¿Qué te impactó de aquella ciudad, algo que tú recuerdes y que marcase un día o un momento para ti?

MM: Pues primero, he vivido en tres ciudades de Reino Unido, pero me quedo con Londres, es una ciudad increíble y según pasa el tiempo me gusta más, es una ciudad tan grande y tantas cosas que hacer. Si, de acuerdo, es muy cara, pero merece la pena porque tiene tanta gente, es tan cosmopolita y muchos, en las mismas condiciones que tú. Tiene muchas ventajas, una ciudad con 6 aeropuertos y con la facilidad de viajar a cualquier sitio de Europa por 20 libras ida y vuelta, eso me encanta. También quiero mencionar Edimburgo, es una ciudad preciosa, probablemente la ciudad más bonita de Reino Unido. No sé, la vida aquí es diferente porque todo depende de la climatología y como llueve siempre, pues los planes se reducen. Recuerdo cuando llegué a Escocia, el acento escocés, si al principio no venía con mucho nivel de inglés, imagínate como era para entender ese acento.

SBN: ¿Cuál es tu sueño, Manuel?

MM: Mi sueño es volver a España, acabar mi doctorado y abrir una clínica de terapia ocupacional, tengo varias ideas aun por maquetar. También estoy pensando dar el salto a otro país, antes de hacer esto que te digo, pues la vida es corta y no quiero no hacer algo que luego en unos años ya no pueda.

SBN: ¿Qué es lo que más echas de menos de Salamanca?

MM: De Salamanca echo de menos todo, pasear por sus calles, estar con mi familia y amigos, sobre todo ver a mi abuela todos los días, ir con ella y mi tía al mercado. Echo de menos tomar una caña sentado en las Tapas de Gonzalo con el buen tiempo, echo de menos mis paseos por el río con mi tía, podría darte una lista infinita…

SBN: Una vez fuera, y con una vida laboral y social hecha en otro país, ¿qué carencias le ves a nuestra ciudad y qué oportunidades o cosas valoras de ella?

MM: Salamanca es una ciudad increíble, tiene todo lo que una ciudad podría desear pero lo dejamos siempre marchar, los salmantinos no luchamos por nuestra ciudad, dejamos que todo se concentre en Valladolid y no luchamos por nada. Es una lástima. La universidad se la están cargando, ha perdido esa escuela que tenía, que se quedaba con los mejores.

Salamanca, es una ciudad que enamora a cualquiera. Por cada sitio que voy la promociono… ya no es por ser de allí, es ese sentimiento que haces vivir en las personas cuando la visitan con tus recomendaciones, que vengan y te digan que es una ciudad de ensueño, que cada rincón de Salamanca es de ensueño, y es verdad, es una ciudad mágica. Ahora mismo, la oportunidad que te ofrece Salamanca es una etapa universitaria inolvidable.



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