María Dueñas: “Me parece muy raro pasar las Navidades en la playa y con calor”

Nuestra protagonista vive actualmente en Melbourne (Australia), pero también ha residido en Perugia y en Bristol, pero asegura que Salamanca siempre será su ciudad.

PAULA ZORITA

Retomamos nuestra sección Salmantinos por el Mundo para contaros la experiencia de María Dueñas, una charra que tras estudiar Empresariales y posteriormente Dirección y Administración de Empresa, puso rumbo al extrajero, donde ha residido en Italia, en el Reino Unido y actualmente en Australia. Asegura que echa mucho de menos a su familia pero que la calidad de vida allí lo compensa hasta tal punto que le resulta extrañísimo vivir los días de Navidad en la playa y pasando calor, algo insólito e impensable para todos los salmantinos que acostumbramos a pasar esos días entre mantas y cerca de una buena chimenea.

SBN: ¿Qué estudiaste y por qué elegiste esa carrera?

MD: Estudié Empresariales en Salamanca y más tarde Dirección y Administración de Empresa, haciendo el último curso en Perugia (Italia), una ciudad preciosa al norte de Roma, gracias a una beca Erasmus. Siempre recuerdo ese año con una sonrisa en mi cara. 

 

SBN: ¿En qué año terminaste y cuál era la situación para tu trabajo en España?

MD: Cuando terminé Empresariales, que era una diplomatura de tres años, me decidí a completar mis estudios con Dirección de Empresas. Después trabajé en un par de bancos pero era algo que no me resultaba muy atractivo, por lo que después probé suerte en la hostelería y montando mi propio negocio de animación de eventos, algo que tuve que dejar atrás cuando me vine a Australia. La situación en España en ese momento no era muy alentadora en cuanto a oportunidades de trabajo, pero independiente de ello, yo creo que mis metas en ese momento estaban fuera de España.

 

SBN: Por tanto María, ¿qué te hizo decidir a irte a vivir a otro país?

MD: Cuando vivía en Italia durante la beca Erasmus me movía la experiencia personal que supondría, así como aprender un nuevo idioma y estudiar en otra cuidad. Años después pasé unos meses viviendo en Bristol (Reino Unido) para mejorar el inglés, cosa que no logré porque hacía vida siempre con gente española… Hace cuatro años es cuando Jacobo, mi pareja, y yo decidimos poner rumbo a Australia con un visado de estudiante. Este país nos llamó siempre la atención y queríamos vivir juntos una nueva experiencia a nivel personal. Además, vimos en Australia un destino idílico y la verdad que haciendo balance de estos cuatro años sólo nos vienen a la mente buenos recuerdos. 

 

SBN: Imagino que tomar esa decisión fue dificil…

MD: Nunca es fácil separarte de tu familia y amigos, pero creíamos que esta nueva experiencia valdría la pena, ¡¡y no estábamos equivocados!!

 

SBN: ¿Qué es lo que más te costó dejar atrás aquí en Salamanca? ¿Cuánto tiempo llevas allí?

MD: Lo que más me costó sin duda alguna fue separarme de mi familia, estamos muy unidas.

 

SBN: ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes recién llegada a Australia?

MD: Mi primer recuerdo es en Melbourne, el paseo desde la estación hasta el sitio donde dormíamos. Me acuerdo que era de noche, con una temperatura agradable y que nos esperaba una gran aventura que daba comienzo ese día.

 

SBN: ¿Quién es ahora mismo tu principal apoyo allí?

MD: Jacobo, mi pareja.

 

SBN: ¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de todo aquello, la cultura es completamente diferente a la nuestra, las aficiones también, la forma de vida en definitiva es muy distinta…?

MD: Lo que más me gusta es la calidad de vida, se vive muy bien. El invierno no es muy frío y es corto y en verano hace bastante calor. Una sensación que todavía me parece rara es la de vivir las Navidades ¡con calor y en la playa! Después de varios años, me sigue pareciendo extraño. Para mi poder salir de trabajar, coger el coche y estar en menos de veinte minutos en la playa viendo atardecer, no tiene precio. Además, es una ciudad sin apenas trafico y el país te da la oportunidad de vivir en una isla increíble, de trabajar, de visitar lugares de ensueño… 

El estilo de vida es bastante diferente, el día empieza antes y también termina antes, la gente se suele juntar sobre todo los fines de semana para desayunar ya que hay mucha cultura acerca del café. Además los ciudadanos se cuidan mucho ya que controlan la alimentación y hacen bastante ejercicio físico, y por lo general son muy agradables. Lo que menos me gusta es la lejanía de España y de la gente a la que quiero y echo tanto de menos. 

 

SBN: ¿Tienes unas mayores metas laborales u objetivos a largo plazo? Es decir, ¿te ves en aquel país por mucho más tiempo o te gustaría volver en algún momento?

MD: No, no me veo por mucho más tiempo aquí, a pesar de que estoy muy contenta. Tengo seguro que volveré a España.

 

SBN: ¿Qué te impactó de aquella ciudad, algo que tú recuerdes y que marcase un día o un momento para ti?

MD: Lo pura que es la isla, la naturaleza, la vegetación, los animales, lo civilizada y respetuosa que es la gente…

 

SBN: ¿Cuál es tu sueño?

MD: Simplemente ser feliz.

 

SBN: ¿Qué es lo que más echas de menos de Salamanca?

MD: Sin dudarlo, a mi familia y amigos.

 

SBN: Una vez fuera, y con una vida laboral y social hecha en otro país, ¿qué carencias le ves a nuestra ciudad y qué oportunidades o cosas valoras de ella?

MD: Las carencias las veo más a nivel nacional que a nivel de la ciudad, ya que España es un país en el que la tasa de desempleo es muy alta y en Australia hay pleno empleo. Me da mucha pena que la gente salga de España por necesidad y no por decisión propia como fue en mi caso. Por ello me siento una afortunada. Valoro que Salamanca es una ciudad preciosa, monumental, elegante, romántica, cercana, acojedora y por muchos sitios en los que viva, ¡¡Salamanca es mi ciudad!!

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