Ana Torrent: “Hay muchas formas diferentes de amar”

La actriz madrileña habla para Salamanca Buenas Noticias antes de representar este viernes en el Teatro Liceo la obra "Todas las noches de un día" junto a Carmelo Gómez.

TONI SÁNCHEZ

Ana Torrent representa a Silvia en “Todas las mujeres de un día”, una historia de amor en la que Carmelo Gómez representa al jardinero Samuel y en la que rodeado de urbanizaciones, en algún lugar cerca de nosotros, sobrevive un viejo jardín con su invernadero. Ha pasado mucho tiempo desde que los vecinos vieron allí por última vez a Silvia, la dueña de la casa. En el invernadero sólo queda ya Samuel, afanado en preservar ese rincón olvidado en una historia con un combate entre la vida y los recuerdos, entre el amor y sus fantasmas.

La actriz madrileña Ana Torrent actúa este viernes a las 21:00 horas en el Teatro Liceo de Salamanca junto a Carmelo Gómez para representar la obra de teatro “Todas las noches de un día”, bajo la dirección de Luis Luque. La popular artista ha concedido una entrevista a Salamanca Buenas Noticias donde rememora sus comienzos prematuros en el mundo del cine con apenas siete años, para continuar después formando parte de grandes clásicos del cine español bajo la dirección de Carlos Saura. La magia del cine y la emoción del teatro han copado su vida, aquella que no entiende alejada de los escenarios y de los focos. Además, la madrileña recuerda el rodaje de “El Nido” en Sequeros, en plena sierra salmantina, hace ya casi cuarenta años.

 

–  SBN: Tus comienzos en el mundo del cine no pudieron ser más prematuros con tu participación en varias películas desde que tenías apenas siete años. Cuéntanos que recuerdas de aquellos años de tu infancia.

– Ana Torrent: Lo recuerdo como un juego, como una aventura, como algo con mucha magia y mucho misterio. Un mundo de mayores en el que ni siquiera entendía las películas que estaba haciendo (risas). El hecho de ir después al cine a ver las películas era un poco misterioso y muy mágico.

 

– SBN: Con una amplia trayectoria a tus espaldas, ¿sigues manteniendo esa idea de que el cine es algo mágico y misterioso?

– Ana Torrent: El cine tiene algo de eso mágico con la pantalla, la sala a oscuras… y sí, también tiene algo de encanto y misterio en el rodaje. Mi percepción de este mundo cambia cuando empiezo a ver la profesión como adulta, cuando empiezo a estudiar y empiezo a entender lo que es de verdad ser actriz, porque antes era un juego para mí. De niña no interpretaba ni era consciente de ello, ya que yo me ponía donde me decían y decía lo que me indicaban. Pero desde que estudias y te preparas lo ves todo de otra forma.

 

– SBN: Además del cine, tu carrera se encuentra en estrecha vinculación con el teatro. ¿Es quizás en este género donde el actor puede liberarse más y salirse de ese corsé que el cine no permite?

– Ana Torrent: Hay más libertad en el sentido de que cuando empieza una función el director ya no está contigo, no hay cortes, no hay nada más que un viaje diferente que emprendes cada día con un grupo de gente delante al que le estás ofreciendo un espectáculo y tienes que conseguir atrapar para que te acompañe en ese viaje. El teatro te hace vivir el personaje con todo su recorrido y en todo su esplendor. Es una experiencia diferente al cine porque notas la presencia del público, que además también cada día es diferente. En el cine a lo mejor el primer día de grabación en el rodaje se hace la última escena de la película, por lo que está claro que es otra metodología de trabajo.

 

– SBN: Como dices, en el teatro el hecho de actuar en directo delante de un público diferente cada día es una de esos aspectos que a día de hoy no pueden ser sustituídos por ningún otro.

– Ana Torrent: Efectivamente, el teatro es completamente único en cada una de sus funciones. Es imposible hacer dos iguales. El público también cambia, los hay más serios, unos más distraídos, otros más concentrados, unos que en una escena reaccionan de manera diferente al resto de públicos… y eso lo notas. Todo eso no se puede hacer en el cine, pero el cine tiene todo lo mágico de lo que hemos hablado anteriormente.

 

– SBN: ¿Cómo es tu relación con el público del teatro?

– Ana Torrent: Sí que me doy cuenta que hay actores que se enteran de todo lo que pasa en el patio de butacas, pero yo no soy así. No percibo tanto lo que está pasando ahí abajo, pero sí noto una energía del público. Se percibe cuando el público entra desde la primera escena en la función con una tensión, un silencio… mientras que en otras funciones el público está inquieto hasta que se centran en un momento determinado. Pero siempre hay momentos de la obra que sí que se nota de forma especial que el público está contigo.

 

– SBN: A Salamanca llegas con la obra “Todas las noches de un día” en la que actúas junto a Carmelo Gómez. ¿Cómo es tu feeling con él en esta representación?

– Ana Torrent: Tenemos muy buena química y nos hemos entendido muy bien. La obra además lo requiere. Hay momentos en los que estamos el uno con el otro, y esa es la historia que se está contando. Ella es la mujer de la casa y él el jardinero, pero son dos personas que han pasado horas y horas juntos, aunque se aíslan mucho, quizá demasiado. Jugamos mucho a improvisar dentro de esa relación, y eso se nota y es muy bonito. Es una obra que requiere una conexión total porque tienen mucha importancia también todos los silencios, las miradas, la poesía, la magia del diálogo, la música… Estoy muy cómoda desempeñando este papel.

 

– SBN: Si tuvieras que recomendar a un salmantino esta obra para que el viernes esté sentado en el patio de butacas del Teatro Liceo, ¿cómo lo harías?

– Ana Torrent: (Risas). A mí es que me encanta esta función. Es una historia de amor muy bonita, pero no el amor convencional. Hay muchas formas de amar y de estar el uno junto al otro y los personajes lo han vivido de una forma determinada que está presente en toda la obra. Es una historia muy conmovedora y muy potente. Si el espectador se deja llevar por el texto poético y por las sensaciones de los personajes, les va a encantar.

 

– SBN: ¿Es Salamanca una de esas ciudades donde uno se crece como actor?

– Ana Torrent: Sí claro, es una de esas plazas donde gusta venir. Yo trabajé de niña en Salamanca, donde rodé “El Nido” y me gusta mucho ir de vez en cuando. Además, en esta ciudad se nota que hay mucha trayectoria de teatro y se percibe cuando se está en el escenario. Se ve que el público sabe que va a ver una obra de teatro, que va a sentarse, a escuchar y a ver teatro, que no va a ver fuegos artificiales… Eso es una maravilla.

 

– SBN: De todas tus visitas a nuestra provincia, ¿qué es lo que más te gusta?

– Ana Torrent: Hace mucho que no voy y te voy a decir los tópicos (risas), pero sí que recuerdo mucho pasear por la Plaza Mayor y el pueblo de Sequeros, donde de niña rodé “El Nido”. Me gustó mucho el encanto de ese pueblo salmantino. A ver si me da tiempo a visitar un poquito Salamanca esta vez, porque con las giras llegamos con el tiempo justo para actuar y descansar, y es una verdadera lástima porque no nos permite conocer las ciudades donde actuamos.

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