Salamanca se situará a la vanguardia del medio ambiente y del desarrollo urbano sostenible

Carbayo ha presentado el Plan de Infraestructura Verde que convertirá a Salamanca en la primera Ciudad Patrimonio de la Humanidad que aúna cultura y naturaleza con un plan de esta índole.

Salamanca será la primera Ciudad Patrimonio de la Humanidad con un Plan de Infraestructura Verde que une cultura y naturaleza para mejorar la calidad de vida de las personas y generar más riqueza y empleo. Así lo ha anunciado hoy el alcalde, Carlos García Carbayo, quien ha presentado este plan especial, recogido en la Estrategia de la Unión Europea sobre la biodiversidad hasta 2020 y que situará a la ciudad en la vanguardia de la defensa del medio ambiente y del desarrollo urbano sostenible. El regidor municipal cumple así el compromiso que adquirió hace un mes durante su toma de posesión.

El Plan de Infraestructura Verde ha sido elaborado por técnicos del Patronato Municipal de Vivienda y Urbanismo, contando con la asistencia técnica de un equipo de arquitectos e ingenieros de reconocido prestigio, entre quienes se encuentran los responsables del anillo verde de Vitoria, que ha recibido premios y felicitaciones de todo el mundo. Cuenta además con la colaboración de la Universidad de Salamanca. Un plan desarrollado conforme a la legislación vigente de todas las administraciones públicas.

El Ayuntamiento de Salamanca quiere potenciar el medio natural de la ciudad, protegiendo y aumentando la biodiversidad en todo su término municipal y comunicando los espacios naturales para mejorar el estado y el funcionamiento de los diferentes ecosistemas, evitando su fragmentación física y funcional. Esto se traduce en la recuperación de la conexión entre la ciudad y su entorno natural, aprovechando las posibilidades y la riqueza singular de Salamanca. “No hay una Ciudad Patrimonio de la Humanidad con estas condiciones climáticas que vaya a acometer un Plan de Infraestructura Verde. Eso debe llenar de orgullo a todas las salmantinas y salmantinos”, destacó el alcalde.

Carlos García Carbayo explicó que esta simbiosis entre cultura y naturaleza, entre patrimonio monumental y ambiental, es fruto de un análisis pormenorizado de todas las potencialidades de Salamanca, desde su río Tormes hasta el enlace con la dehesa salmantina del Campo Charro y la corona de secano en La Armuña. Itinerarios que se integrarán con la ciudad a través de corredores verdes, sendas peatonales, carriles bici, más árboles, parques, zonas verdes y energías renovables en los edificios.

El Plan de Infraestructura Verde define 276 actuaciones para los próximos quince años en espacios como La Aldehuela, las riberas del río Tormes, el arroyo Zurguén, los barrios trastormesinos, Los Claudios, Los Montalvos, el polvorín de Tejares, Los Pisones, la Ciudad Vieja, los barrios del ensanche, los nuevos barrios de la periferia y los límites con todos los términos municipales del alfoz de Salamanca (Aldeatejada, Arapiles, Cabrerizos, Carbajosa de la Sagrada, Carrascal de Barregas, Doñinos de Salamanca, Santa Marta de Tormes, Villamayor de Armuña y Villares de la Reina).

En concreto, 88 medidas están previstas para los primeros cinco años con un presupuesto en torno a los 10,7 millones de euros. Como se trata de un plan abierto y adaptable a los requerimientos de la ciudad en cada momento, se proponen operaciones a desarrollar en todas las zonas de la ciudad, desde el centro hasta la periferia, con la participación de los ciudadanos. “Ellos serán también protagonistas, con sus aportaciones, de cada una de las actuaciones que vayamos presentando. Confío mucho en los salmantinos, en su iniciativa, en su criterio y en su capacidad”, resaltó el alcalde, quien sentenció: “Salamanca tiene mucho futuro por delante, y vamos a hacerlo realidad”.

Entre las medidas ya presupuestadas se encuentran la renaturalización de la ciudad con la plantación de más árboles y la ampliación de las zonas verdes para conectar corredores y mitigar el impacto de la emisión de gases de efecto invernadero, así como la creación de viveros y cultivos ecológicos. En el río se promueve la incorporación de refugios para aves y de elementos para la reserva de la biodiversidad y la fauna, o la recuperación de molinos y acequias con fines educativos. Y, dentro de la propia ciudad, establecer medidas para mitigar los efectos del cambio climático, favoreciendo la integración de las energías renovables en los edificios, la transformación de espacios con más paseos arbolados, siguiendo la actuación ya llevada a cabo en el barrio de San Bernardo, o fachadas y muros verdes.

Por otra parte, el Plan de Infraestructura Verde contempla la catalogación y, en consecuencia, la protección de 19 bienes. Respecto al Patrimonio Arqueológico, se protegerán los grabados rupestres paleolíticos de La Salud, entre las que se reconocen partes anatómicas de un caballo y signos lineales, así como Abrigo de El Marín. También se protegerán, como Patrimonio Industrial, la Fábrica de la Luz de Tejares, antigua central hidroeléctrica que es un ejemplo de industria para producción energética a pequeña escala, el edificio viejo de bombeo de agua a los depósitos de Campoamor situado en La Aldehuela, testimonio del sistema pionero de abastecimiento público de agua a la ciudad y la depuradora de agua de la Avenida de la Aldehuela, por sus depósitos de decantación de agua, como sistema también pionero, en este caso, del tratamiento de agua.

Finalmente, dentro del Patrimonio Etnográfico, los Pilares del Puente de la Salud, que forman parte de las obras de ingeniería del hierro pioneras en la ciudad, sobre los que se asentaba el puente metálico ferroviario; la Pesquera de Tejares, la Pesquera de Huerta Otea, la Pesquera de Salas Bajas; la Noria del Marín, descubierta con ocasión de la urbanización del sector; la Noria del Zurguén, situada en el Parque Miguel Delibes, que remite al antiguo uso rústico de las huertas del entorno; la Noria del parque de El Baldío en La Aldehuela, testimonio de las construcciones de riego que abundaban en la vega del río; el Dique del Zurguén, uno de los últimos ejemplos de obras civiles de la Ilustración salmantina; las Fuentes tradicionales de piedra situadas, una junto a la Calzada de la Plata, y otra sobre la margen derecha del Zurguén; así como la Pesquera de San Jerónimo y el Azud de Florida de Liébana.

El Plan de Infraestructura Verde reportará a Salamanca importantes beneficios medioambientales, para la salud de sus habitantes y para la economía local. Por la protección del patrimonio natura, cultural, arqueológico y social, y la adaptación al cambio climático. Además, la promoción de la movilidad sostenible, las medidas de eficiencia energética y el aumento de zonas verdes generarán una mayor calidad del aire, lo que redundará en una mejor salud de los ciudadanos. Así se ha demostrado ya en otras ciudades con infraestructuras verdes, según estudios realizados por organismos oficiales.

También se ha demostrado que un Plan de Infraestructura Verde genera riqueza y empleo mediante actividad económica asociada a las medidas puestas en marcha. Por ejemplo, con negocios particulares que surgen en torno al río, avistamiento de aves o visitas guiadas. Salamanca cuenta con más superficie de parques y jardines por habitante que la media española y que grandes municipios como Barcelona, Valencia o Zaragoza, según el último estudio en el que ha participado la Federación Española de Municipios y Provincias. En los últimos años, el Ayuntamiento de Salamanca ha realizado un importante esfuerzo para mejorar los parques y jardines existentes, así como para aumentar el número de elementos vegetales. Prueba de ello, es una inversión municipal ejecutada superior a los 4,4 millones de euros en la mejora de estos espacios públicos, más otros 2,1 millones en fase de licitación o ya adjudicados. Es el caso de los emblemáticos parques de La Alamedilla, Jesuitas o Villar y Macías, a los que se sumarán la plaza de Huerta Otea, el parque Ciudad Rodrigo o el parque Lazarillo.

El Ayuntamiento ha llevado a cabo también la plantación de 4.621 árboles, de los que 2.444 son ejemplares nuevos y 2.177 por reposición de especies perdidas. A los que se suman 3.400 árboles en la zona de La Platina y 195 en el parque Garrido. Además, se ha solicitado al Ministerio la donación de 93 ejemplares de Ulmus minor resistentes a la grafiosis y se encuentra en licitación el contrato de suministro y plantación de 481 árboles en diversas zonas de la ciudad.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.