La subdelegada del Gobierno visita el Centro de Interpretación de los Mares Antiguos de Monsagro

Se trata del único museo del mundo dedicado a los fósiles encontrados en los fondos marinos del periodo del Ordovícico

La subdelegada del Gobierno en Salamanca, Encarnación Pérez Álvarez, ha visitado la localidad de Monsagro y acompañada del alcalde del municipio, Francisco Ángel Mateos y parte de la corporación, pudo conocer el Centro de Interpretación de los Mares Antiguos. Un museo, único en el mundo, dedicado a la divulgación científica y didáctica de las huellas encontradas en los fondos marinos y de los procesos de fosilización en el periodo Ordovícico, dentro de la era del Paleozoico, hace más de 480 millones de años.

En este espacio expositivo, la subdelegada recorrió las diferentes estancias del museo y, conoció la actividad de la vida en los mares antiguos, a través de maquetas ilustradas, paneles informativos y una sala de realidad virtual en la que se mostraban los diferentes procesos de la formación de las piedras con rastro fósil. Los más abundantes son los llamados Trilobites, una especie de crustáceo ancestral que dominaba los mares hace más de 480 millones de años y que sus huellas en el sedimento marino han dado lugar a formaciones como las cruzianas que reflejan sus desplazamientos o rusophycus, que representan zonas de reposo.

Durante su visita, Encarnación Pérez mostró al alcalde de la localidad no solo su compromiso a la divulgación de este proyecto, sino también su apoyo a nuevas ampliaciones expositivas. Además, la subdelegada subrayó la necesidad de este tipo de actividades que repercuten en el desarrollo rural y en la dinamización de las comarcas a través de la fijación de empleo y población, así como la explotación de recursos naturales y turísticos de la zona.

Además de la visita al museo, la subdelegada realizó la ruta urbana de las huellas de los fósiles, y visito la zona de los bancales, unas pequeñas cercas de piedras dibujando pequeños círculos en el filo de una pared, dedicadas a la labranza. En este recorrido Encarnación Pérez pudo comprobar cómo estos restos se han integrado en la vida del pueblo en las fachadas de las casas, calles y fuentes. Vestigios de organismos vivos que habitaron en un mar gélido y cuyas huellas se han convertido en la identidad paisajística del municipio de Monsagro.

 

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