El investigador de la USAL Pablo Jambrina es uno de los cinco jóvenes del plan pionero en España de ‘Atracción del Talento’

La vicerrectora de Investigación y el alcalde conocen de primera mano los avances del proyecto cuya finalidad es entender cómo se desarrolla la incorporación del oxígeno molecular en el organismo y sus potenciales aplicaciones terapéuticas.

La vicerrectora de Investigación y Transferencia de la Universidad de Salamanca, Susana Pérez, junto al alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, han visitado hoy al investigador Pablo Jambrina, con el objetivo de conocer de cerca los avances del proyecto que está desarrollando en el marco del programa de “Atracción del Talento”; una apuesta pionera a nivel nacional, que favorece a los jóvenes que trabajen en líneas de investigación emergentes y que redunden en favor de la industria del conocimiento en la ciudad.

Durante la visita, que ha tenido lugar en la Facultad de Ciencias Químicas, el primer edil ha puesto en valor el trabajo que está desarrollando el investigador de la Universidad de Salamanca Pablo Jambrina, al tiempo que ha desatacado como, gracias al programa de “Atracción del Talento”, se han incorporado dos personas más al equipo de investigación. En concreto, se trata de Alexandre Zanchet, un experto reconocido en cálculos cuánticos, y del químico Pablo Ortega.

Del mismo modo, la implicación de la Universidad de Salamanca y especialmente del departamento de Química Física, en el que Jambrina desarrolla su proyecto de investigación, ha sido valorada por Carlos García Carbayo.

Este proyecto, titulado “Cruces intersistema en sistemas que carecen de cofactores metálicos”, trata sobre la utilización de herramientas informáticas aplicadas al estudio de las transiciones no radiactivas necesarias para la comprensión del mecanismo que regula la actividad catalítica de enzimas que reaccionan con oxígeno, y que tienen potenciales aplicaciones terapéuticas.

“Cruces intersistema en sistemas que carecen de cofactores metálicos”

El proyecto de investigación que dirige Pablo Jambrina parte del hecho de que todas las moléculas, formen parte de nuestro cuerpo o de una nube interestelar, están formadas por los mismo componentes, núcleos y electrones. Estos últimos tienen una propiedad que se llama spin y que puede tomar dos valores, que en química se conocen como “arriba” y “abajo”.

En la inmensa mayoría de las moléculas, por cada electrón con un spin “arriba” hay otro con un spin “abajo”, de forma que sus valores se compensan. El oxígeno molecular es una excepción a esta regla, y es una de las pocas moléculas que es estable cuando dos de sus electrones tienen spines que no se compensan. Las reglas de la mecánica cuántica dicen que las reacciones entre oxígeno y moléculas con spines compensados no deberían de tener lugar; sin embargo, algunas proteínas consiguen acelerarlas.

Tal y como explica el investigador, “en este proyecto usamos herramientas informáticas (las que le valieron el Nobel en Química en 2013 a Warshel, Levitt y Karplus) para entender las estrategias que usan dichas proteínas para facilitar estas reacciones. Además del interés fundamental en entender este mecanismo, las proteínas que catalizan reacciones con oxígeno molecular y que no involucran metales pesados tienen numerosas funciones, lo que hace que este estudio tenga potenciales aplicaciones biotecnológicas (para crear células de biocombustibles o sensores de glucosa), en la biodegradación de contaminantes, así como aplicaciones terapéuticas en síntesis de antibióticos o para el tratamiento de enfermedades como la gota o las piedras renales”.

El investigador: Pablo Jambrina

Pablo Jambrina nació en Zamora en 1983. Es licenciado en Química por la Universidad de Salamanca en 2006. En 2007 obtuvo una beca predoctoral que le permitió realizar la tesis doctoral en Química Computacional, la cual defendió en la Universidad de Salamanca en el año 2011.

Su tesis incluyó estancias en Leeds (Reino Unido) y en la Universidad Complutense de Madrid. Después de su tesis doctoral, estuvo trabajando como investigador en la Universidad Complutense (2011-2012) y en el King’s College en Londres (2012-2014), para después volver a la Complutense, primero como investigador y después con un contrato Juan de la Cierva-Incorporación (2015-2016). En 2017 consiguió una plaza de profesor ayudante doctor en la Universidad Autónoma de Madrid, donde trabajó hasta junio de 2018.

Desde julio de 2018 trabaja en el departamento de Química Física de la Universidad de Salamanca, llevando a cabo el proyecto “Cruces intersistema en sistemas que carecen de cofactores metálicos”, financiado por el programa de “Atracción de Talento” del Ayuntamiento de Salamanca.

Es coautor de 55 artículos de investigación en revistas internacionales, algunos de ellos en las revistas más importantes del área, como son “Nature Chemistry”, “Nature Communications”, “Angewandte Chemie”, “PNAS”, “JACS”, y “Chemical Science”.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.