Don Pablo, el profesor más longevo de España se jubila en Los Salesianos de Mª Auxiliadora de Salamanca

A sus 86 años, Pablo Fernández Domingo, Don Pablo para todos sus alumnos, acaba de jubilarse, y ha sido hasta el momento el profesor más longevo de España.

PAULA ZORITA

A sus 86 años, Pablo Fernández Domingo, Don Pablo para todos sus alumnos, acaba de jubilarse, y ha sido hasta el momento el profesor más longevo de España. Este docente, que comenzó con veinti pocos años su carrera, ha impartido clase de Filosofía durante décadas en el Colegio Salesianos de Mª Auxiliadora de Salamanca, siendo, por tanto, profesor en muchas ocasiones de generaciones de padres e hijos. Ayer recibió un sentido y emotivo homenaje en el que se le vio visiblemente emocionado entre alumnos y familiares que no quisieron perderse este bonito momento.

Don Pablo, que aunque nació en Valladolid se siente salmantino, habló para Salamanca Buenas Noticias, y muestra un enorme respeto por su profesión de la que afirma que ha resultado un ‘orgullo enorme poder ejercerla’ porque, según afirma, aunque ‘durante la educación surgen muchos disgustos, pero la relación con los alumnos y el orgullo de contribuir a su formación, eso no hay quien te lo quite. El sentimiento más que me sale es el del orgullo’.

Cuando le preguntamos por el ‘secreto’ para poder aguantar tantos años al pie del cañón, lo tiene claro: ‘no sé si será la vocación; es amar a los alumnos, quererlos y orientarlos lo mejor posible en la vida. Es una profesión dura pero gratificante. Ha habido filósofos que consideraban que lo más grande, por ejemplo Descartes, era enseñar a descubrir la verdad. Creo que entre las ocupaciones de los hombres; el dedicarse a hacer el bien a los chicos, a los jóvenes no creo que haya profesión ni vocación que supere a esta’.

El cambio en la educación de antaño a la educación actual es obvio y no podíamos dejar de pedir su opinión sobre él: ‘no se puede comparar; hay una diferencia enorme en las exigencias… si yo exigiera en los últimos años lo que exigía hace veinte años aprobaban muy pocos. La exigencia ha bajado muchísimo, pero la educación no ha bajado, incluso se ha enriquecido, a mi modo de ver’.

Pero sí reconoce que se han ido perdiendo muchos valores en la educación: ‘Sí, se han perdido muchos valores. La lucha del educador es precisamente luchar para que no se pierdan ciertos valores; pero sí, hay cambio de valores clarísimamente’.  ¿Será uno de ellos el respeto al profesor? ‘La verdad que el respeto no lo he echado de menos nunca, -afirma Don Pablo-, pero sí he tenido noticias de faltas de respeto que es alentado más bien por los padres de los alumnos que no se resignan a ciertas situaciones’. 

Don Pablo vivirá a partir de ahora un merecido descanso y afirma que centrará su tiempo en ‘ayudar a los demás, puesto que quiero hacer algún voluntariado’, además de compaginarlo con la pintura y la lectura, sus dos grandes pasiones. Queremos hacer llegar a Don Pablo nuestra respeto y la enhorabuena por haber llegado a sus 86 años con una mente privilegiada y un amor profundo por su profesión que se desprende en todo momento de sus palabras.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

FOTOGRAFÍAS: DANIEL TAPIA

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.