3 abril 2025

Fco. Javier Álvarez Casanova (Consejero Económico y Comercial Jefe en la Embajada Española en Serbia): ‘Mi familia me ha seguido ya a Filipinas, Yakarta y ahora hasta Belgrado’

PAULA ZORITA

Nacido en Zamora, Francisco Javier Álvarez Casanova tan sólo tiene de zamorano a sus padres y su lugar de nacimiento recogido debidamente en el DNI. Criado en Salamanca y de corazón salmantino, Javier fue un ‘niño Marista’ y un universitario salmantino más que disfrutó de juegos de infancia en nuestra Plaza Mayor y del ambiente juvenil y cosmopolita que aquí se vive llegado a la facultad. Un niño y un joven más, que quizá no imaginó nunca acabar convertido en un hombre que ocuparía un puesto de relevancia como el que ahora ocupa en la Embajada de España en Serbia. Se considera una persona pragmática más que soñadora y no pide más a la vida que seguirla disfrutando junto a su familia como hasta ahora.

Nuestro salmantino por el mundo estudió Economía en la USAL y pronto se fue a Madrid a Preparar las Oposiciones de Técnico Comercial y Economista del Estado. Hoy en día pertenece al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, ocupando el puesto en la Embajada de España en Serbia de Consejero Económico y Comercial Jefe. Su vida ‘baila’ entre las horas de oficina, los actos, reuniones, recepciones oficiales y su vida en familia; sus dos hijos y su mujer, que en este caso le han acompañado hasta Serbia, pero previamente lo han hecho hasta Filipinas y Yakarta.

PZ: Javier, acabaste la carrera de Economía y ¿cuál fue el siguiente paso, decidiste opositar para Técnico Comercial y Economista del Estado…?

FJA: Así es… Con esta oposición yo tenía claro que mi puesto estaba o en Madrid o en el extranjero. Nuestro perfil es más económico o comercial. Yo siempre he estado en la Secretaría de Estado de Comercio y he pasado por diferentes puestos, pero básicamente siempre relacionados con la Política Comercial en España. Primero más bien relacionado con la Unión Europea. En nuestra carrera salen vacantes para puestos siempre en el área de Economía y Comercio, dependiendo de la Secretaría de Estado de Comercio, aunque integrados en las embajadas. Son puestos que tienen un límite de años, normalmente no te vas a un sitio que no hayas pedido previamente, ese es el funcionamiento de mi puesto.

PZ: Después estuviste un tiempo trabajando en el puesto para el que habías opositado en Madrid, según me has comentado, y ¿en qué momento decidiste salir del país, el primer destino fue Filipinas, no es así?

FJA: Salí por primera vez en 2007 y estuve en Filipinas hasta 2011. Luego volvimos a España tres años… después desde 2014 al 2017 vivimos en Yakarta y ahora, pues estamos en Belgrado. He ido con la ‘familia a cuestas’, mi mujer y mis dos hijos.

PZ: ¿Y cómo lo llevan ellos?

FJA: Por ahora lo llevan bien porque siguen viniendo, (dice entre risas), pero bueno, fuera de bromas, pues es cierto que mi mujer lógicamente tuvo que dejar su trabajo cuando estábamos en Madrid y cuando volvimos una temporada pudo recuperarlo porque en aquel momento ella había pedido una excedencia pero luego ya lo dejó y ahora mismo no trabaja. De momento me ha seguido. Mis hijos ahora tienen 11 y 10 años y por ahora es buena edad para llevar este tipo de vida que no es fácil.

PZ: Tú mismo dices… es un tipo de vida que no es nada fácil y Ana entonces, por lo que me cuentas ha sido tu principal apoyo y comparte esta ‘idea de vida’ por así decirlo…

FJA: Nos gusta este estilo de vida y claro, sí, ella lo comparte, pero cada momento es una decisión diferente. La primera vez que decidimos salir de España era un momento ‘más arriesgado’ por así decirlo, era radical. La segunda y tercera vez pues ya sabes un poco más a lo que vas y qué te espera. Te tiene que gustar pero no es fácil, el día a día no es tan sencillo, aunque siempre intentamos quedarnos con lo mejor de cada destino.

PZ: Imagino… pero por ejemplo para tus hijos, tanto viaje es un mundo de oportunidades y todas ellas enriquecedoras en cuanto a cultura e idiomas sin ir más lejos…

FJA: Claro, esa es la principal ventaja de esta forma de vida. Obviamente nos tiene que gustar este tipo de vida que tiene sus pros y sus contras pero por ahora nos compensan más los pros que los contras y uno de ellos sin duda es que los niños tienen otra visión del mundo; están acostumbrados a viajar, hablan inglés igual que el español porque van a colegios británicos. También porque tienen ocasión de conocer a muchas personas de diferentes países, no sólo del que estamos en ese momento viviendo. Por otro lado, para mi profesionalmente es muy interesante, así que de momento nos ha compensado.

PZ: Habéis estado en lugares muy diferentes… un sitio exótico como Filipinas, la mayor ciudad musulmana, Yakarta y ahora Belgrado… ¿Cómo es el funcionamiento de destinos y lugares a los que podéis optar para trabajar?

FJA: Pues mira, podemos estar máximo cinco años en cada destino y seis en total entre dos destinos seguidos y luego tendríamos que volver a España. Ahora mismo, como he estado en Yakarta tres años, aquí en Belgrado debo estar otros tres. Luego volvería a España durante otros tres años y bueno, luego pues todo depende del momento en el que nos encontremos, la edad de los niños y la situación que tengamos, podríamos elegir o quedarnos allí o volver a salir de España.

PZ: Háblame Javier de la llegada a este último destino, Belgrado…

FJA: El shock de venir a Serbia para nosotros después de haber ido a lugares como Filipinas o Yakarta no ha sido tanto, porque ahora estamos relativamente más cerca de España. La primera vez es la que puede conllevar un impacto mayor pero Serbia es Europa como quien dice. Belgrado es una ciudad europea y aunque no esté Serbia en la Unión Europea y eso se pueda notar pues en infraestructuras, en normas, en ciertas cosas, pero la adaptación no ha sido complicada. Los serbios se parecen en cierto modo a los españoles y son más bien con mentalidad mediterránea y eso lo hace más llevadero.

PZ: ¿Cuál es la situación de ese país, políticamente hablando, la sociedad… etc?

FJA: Políticamente es muy estable. Hay bastante desconocimiento en España respecto a Serbia. Nosotros mismos cuando vinimos no conocíamos tanto, no tomas el pulso de un país hasta que no estás en él. Belgrado es un lugar muy seguro y Serbia es estable, pero tienen latente el tema de Kosovo cuya independencia no han reconocido y tampoco España la ha reconocido con lo cual desde el punto de vista político España y Serbia tienen buena relación y para nosotros es agradable porque los serbios tienen aprecio a los españoles en general, no sólo por tema político, sino también por deporte, por turismo. La imagen que proyecta España aquí en general es buena. En cuanto a temas económicos, que es en lo que yo trabajo, pues hay mucho más trabajo que hacer porque es diferente.

PZ: ¿Cómo es vuestra vida allí, con quién os relacionáis al acabar el trabajo por ejemplo?

FJA: Pues yo tengo un horario de oficina como tal, pero también tengo que asistir a algunos actos oficiales que son trabajo… Al final estoy de responsable de la oficina comercial y tengo contacto con empresas o con autoridades y a veces pues tengo cenas también o recepciones. Pero bueno, también trato de estar con la familia el tiempo que puedo. Mis hijos van a un colegio internacional y bueno, pues como cualquier padre, tenemos relación con muchos padres de otros niños del colegio, de amigos de ellos. Nos relacionamos con gente de diferentes nacionalidades y eso es realmente enriquecedor, no te aburres.

PZ: Javier… No descartas volver a salir después del parón de tres años que tendrás que hacer en España, en Madrid…

FJA: No, no lo descartamos, pero es cierto que, como te he dicho antes, tenemos que tener en cuenta el momento en el que estemos y a nuestros hijos, la edad en la que se encuentren, etc.